Presentar a tu perro a su nuevo compañero peludo

16 Nov

Presentar a tu perro a su nuevo compañero peludo

Si estás pensando en adoptar a un nuevo animal, hay una serie de cosas en las que tienes que pensar antes y algunas pautas que deberás seguir para presentar a tu perro a su nuevo amigo peludo. Te contamos.

Siendo consciente

Antes de llevar un nuevo perro a casa tienes que pensar si tu actual can aceptará de buen grado compartir sus dominios y su familia con un cuadrúpedo nuevo.

Lo primero es saber si vas a poder cuidar ya no de uno, si no de dos animales. Si es así, tienes que conocer los gustos de tu actual perro: ¿le gusta estar con otros canes? ¿Tolera a las hembras o machos? ¿Aceptaría a un peludo en su casa? ¿Qué tipo de personalidad debería tener el nuevo animal para que congeniase con tu mejor amigo? Porque si tu perro es mayor y tranquilo necesitará un perro calmado, pero si le encanta jugar y corretear, es mejor que le traigas a un compañero con el que cansarse jugando.

 

Pautas para la presentación

El primer movimiento que tienes que dar es llevar a tu perro a la protectora para que conozca a su posible nuevo amigo, allí verás cómo se llevan. Aunque no es algo definitorio porque con el tiempo y conociéndose más se podrían llevar mejor.

Cuando lleves a casa a tu nuevo perro, lleva a tu perro actual al aire libre o a un área neutral (al parque, etc.) y repite el encuentro. Haz que otra persona coja al otro animal y observad cómo reaccionan:

· Si están contestos de verse, espera a que se calmen (podéis dar un paseo en paralelo y acércales lentamente).

· Iréis por buen camino si se olfatean nariz con nariz y después pasan al trasero. Si un perro gruñe o muestra los dientes, como comentan en Mascotaking, lo que debes hacer es dar la orden ‘No’ y separarlos despacio, nada de tirones. Seguid caminando juntos y al rato repetid el proceso.

· Si no ocurre esto, o al final dejan de hacerlo, dejad que los perros se relacionen, siempre vigilantes. Si empiezan a jugar o están tranquilos olisquándose y véis que no están en guardia, podrás introducir a vuestro nuevo colega en casa.

· Cuando estéis en casa no les quitéis el ojo de encima. Controlad como actúan entre ellos y también en el entorno. Si tu antiguo compañero sigue comiendo y bebiendo como siempre, sí se tumba tranquilo en su cama, si no se le ve decaído o distante…. Dales mimos y juegos por igual, para que el nuevo inquilino se sienta en casa y tu antiguo compañero entienda que no pasa nada y que el cambio es para bien.

· Hazte con otro comedero, bebedero, cama. Mejor que cada uno tenga su espacio, con sus olores y que su comedero sea de uso exclusivo. Si ves que tu primer can es muy celoso de sus juguetes, consigue un par para tu nuevo peludo.

· En los primeros días que los dejes solos lo mejor es que estén separados, si pueden seguir viéndose mejor (con una puesta de cristal o una vaya entre las habitaciones). Así, evitarás posibles peleas. Además, deja fuera de su alcance objetos que puedan romper, si están inquietos pueden descargar sus nervios con tu cojín o una zapatilla…

· Supervisa los juegos. Aún no sabemos como reacciona el nuevo animal y puede sentirse amenazado, o que le pase al otro… Lo más adecuado es que estés presente cuando se mordisquean o jueguen con algún objeto. Si observas gruñidos (que no sean de juego, si no advertencia), posturas de tensión… llama a cada uno por separado y que se tumben en sus camas, permíteles que se junten un rato después de que se hayan calmado.

 

 

Fuente: Mascotaking
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