Cuidados para los periquitos

10 Mar

Cuidados para los periquitos

 

El periquito es un ave originaria de Australia que se ha acostumbrado a la vida casera. Si estás pensando en llevar un par de periquitos a tu hogar o si ya tienes a alguno, sigue estos pasos para garantizarle una vida sana y feliz. ¡Te llenará la casa de cánticos!

Al llegar a tu piso debes situar a tus nuevos amigos en la que será su casa. Coloca su jaula en el lugar definitivo y con los comederos llenos para no tener que molestarle en un tiempo y así se vaya acostumbrando a su nueva situación. Ten en cuenta que estos primeros días los animales puede estar nervioso, así que procura no asustarles más.  Poco a poco los periquitos se irán adaptando a su nueva casa y a nuestra presencia.

Alojamiento

Tamaño. Podemos alojar a nuestros pájaros en jaulas o pajareras, pero siempre debemos intentar ofrecerles una espacio tan amplio como nos sea posible. Lo mejor es que de mínimo contemos con una jaula de 70 cm de longitud, 40 de anchura y 50 de altura, siempre que sea más larga en horizontal que en vertical. La separación entre barrotes debería de ser de un centímetro aproximadamente, si es más grande los periquitos podrían llegar a escapar (engañan mucho con su plumaje, realmente son muy delgados y una vez sacan la cabeza el cuerpo sale también) o en el peor de los casos quedarse enganchados. Si la separación es menor las patas o el pico pueden quedar atrapados.

Material. Su material nunca debe ser de madera, porque son menos higiénicas y que no siempre resisten el trabajo de los picos. Además suelen estar barnizadas con lo que pondríamos en peligro su salud. Elegiremos en su lugar jaulas de metal más resistentes, fáciles de limpiar y menos atractivas para los parásitos. El espacio entre los barrotes no debe superar 1cm.

Introduce elementos para su entretenimiento. Los columpios y escaleras les vuelven locos, las perchas les permitirán saltar de un lado a otro. También puedes darles bastoncillos, ramitas o pastillas de cal para que se entretengan a la vez que evitaremos un crecimiento excesivo de uñas y pico.

Ubicación. La jaula debe situarse en un lugar tranquilo, donde no haya ruidos inesperados como llamadas de teléfono, timbres o la televisión. Además, ponla en un lugar donde no haya corrientes de aire, humos ni vapores. Que esté a cierta altura del suelo, ya que los pájaros están acostumbrados a ver las cosas desde arriba y eso les proporcionará seguridad. Debe situarse la jaula en un lugar luminoso evitando la exposición directa a los rayos del sol. Si se trata de un animal sólo lo instalaremos en una habitación donde se haga vida para proporcionarles la compañía que estos animales tan sociables necesitan.

Es recomendable que permitas paseos fuera de la jaula para que tus periquitos ejerciten las alas, ya que en una jaula la capacidad de volar es prácticamente nula.

Higiene

A los periquitos les encanta bañarse, son unos seres muy aseados y lo hacen tanto con agua como con arena.

Limpia su hogar en profundidad al menos una vez al mes con un producto específico.

Los comederos y bebederos deben limpiarse a diario. Sobre todo, retira los restos de alimentos que no se ha comido porque las frutas y verduras se estropean pronto y no queremos que nuestro animal conviva con eso.

Alimentación

Existen preparados de semillas especiales para periquitos que nos ayudarán a proporcionarle una dieta sana y saludable. Siempre debe ser un producto de calidad y de semillas frescas (consulta la fecha de envasado). Tienen incluso snacks para alegrarles de vez en cuando o para cuando estás enseñándole algo.

Para que su dieta sea totalmente completa debemos darle alguna fruta o verdura fresca, madura y que esté a temperatura ambiente. Pero no vale cualquier alimento, las frutas más recomendadas son la manzana, la pera, el plátano y la uva. Respecto a las verduras podemos ofrecerles la lechuga, la escarola, la col y la zanahoria.

Enseñando a nuestro periquito

Si queremos enseñar trucos a nuestro periquito o a que no se asuste de nuestra cercana presencia debemos empezar el adiestramiento desde pequeño. Comienza a hablarle de manera calmada para, con los días, ir acercándonos, hasta que se acostumbre a nuestra presencia. Pasados esos días, ve acercando tu mano para cambiar la comida y limpiar la jaula. Llegado el momento podrás ofrecerle golosinas dejando la mano de modo que acabe aceptándolas de nuestra mano. Esto nos puede llevar meses de trabajo y la intención es conseguir que nuestra presencia altere lo posible a nuestros animales.

Si queremos enseñarle a hablar tendremos que tratarle del mismo modo repitiéndole una y otra vez la misma palabra. A poder ser siempre por la misma persona y evitando las distracciones. Si vemos que nos ignora es inútil seguir. Tampoco podremos enseñarle nada en compañía de otros periquitos. Además, no todos los periquitos aprenden a hablar.

Enfermedades

Pese a su delicado aspecto los periquitos son aves bastante resistentes siempre que se les procuren las atenciones adecuadas pero, cómo todo ser vivo, puede caer enfermo. Si notas alguno de los síntomas que te detallamos a continuación no esperes y llévale a un veterinario experto en aves:

Síntomas. Que coma o beba en exceso. Se mueva poco, esté decaído y se aparta hacia un rincón. Tenga las plumas alborotadas, deslucidas, erizadas, o pierde plumas. Tenga las alas caídas, los ojos hinchados, o permanece acurrucado y esconde frecuentemente la cabeza bajo ellas. Respira con dificultad, tose, estornuda o desprende secreciones nasales. Tenga las patas o vientre hinchados. Que las heces manchen las plumas de alrededor de la cloaca, evacua con dificultad o tenga diarreas animales.

 

 

Fuente: Infomascota/miperiquito.es

 

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