¿Cómo enseño a mi perro a darme su pelota?

03 Abr

¿Cómo enseño a mi perro a darme su pelota?

A nuestro perro le encanta jugar con la pelota, pero no ha nacido con el poder de saber en qué consisten las reglas del juego de ‘tirar la pelota’. Vamos a explicaros hoy qué pasos tenemos que seguir para enseñarle a soltar la bola delante de nosotros. ¡Qué empiece la diversión!

Cuando salgáis al parque nuestro can nos pedirá la ansiada pelota y su juego consistirá en ir detrás de ella la primera vez que se la tiramos, después corretear victorioso con su juguete en la boca y, tal vez, traérnosla para forcejear con nosotros en ese juego de “quién es el más fuerte”.

Jugar con nuestro can es un arma muy importante para unir nuestro vínculo con él. Los ratos en el parque serán idóneos para conectar más el uno con el otro y a la vez ayudarle a ejercitar su cuerpo, en la carrera hacia el objeto que le has tirado, y a ejercitar su mente, gracias a la búsqueda de dicho juguete.

Los juegos que implican perseguir, buscar y traer un juguete dan la oportunidad al perro de interactuar con su humano y, además, gastar energía de una forma constructiva y educativa, ya que se evita el peligroso aburrimiento canino que podría tener como consecuencia la hiperactividad o conductas destructivas de los objetos que encuentren en casa.

La pelota

Has de elegir la bola adecuada a las características de tu animal. Escoge un tamaño pertinente para que tu peludo no deba forzar su mandíbula a la hora de transportar el juguete en ella. No escojas una pelota pequeña si tu perro es grande pues en un descuido podría tragársela.

Además, el material debe ser resistente. Elige un material duro si tu animal es fuerte, para que no destruya la bola en dos días. Aunque si tu peludo es viejete y tiene la dentadura débil, mejor que escojas un material suave y blando y se la tires a corta distancia.

 

Por estas razones pasamos a enumerar los pasos a dar para conseguir que vuestro peludo aprenda a jugar a la pelota con vosotros.

Aprendizaje del juego

  1. Acerca el juguete a la cara de tu peludo con actitud juguetona para que él también adopte esa postura y quiera coger la bola. Si consigues que se la lleve a la boca hemos completado el primer paso.
  2. Recupera el juguete y tíralo a una distancia media-corta, si tu animal va a por ella (¡genial!) te toca animarle mientras das pasos rápidos hacia atrás, para que le apetezca ir hacia ti y “celebrarlo” contigo. Si no ha ido tras ella, coge a tu animal con la correa (con una separación corta de ti) y acompáñale hasta dónde está la pelota y repite el movimiento de juguetear para que la coja con la boca.
  3. Ya sabe que tiene que llevar el juguete hasta ti porque habrá “fiesta” cuando lo haga. Ahora hay que mostrarle una suculenta chuche que le incitará a soltar la pelota para llevársela a la boca. Repite este paso varias veces: Coges la pelota, se la tiras, le das el snack al traértela y la soltará.
  4. Las bases del juego están asentadas, ahora deberás repetir este ejercicio cada vez que salgáis a la calle. Cuando vaya cogiendo el truco ve dándole menos chuches (no queremos que engorde por exceso de ellas) y cámbialas por recibirle con entusiasmo.

No es difícil, ¿no? únicamente deberás tener paciencia para repetir el ejercicio tantos días cómo le haga falta a tu animal, una buena pelota y unos ricos premios.

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